martes, 29 de marzo de 2016

Cómo realizar esqueletos de hojas para un scrapbooking muy ecológico.

Buenas a todos, queridos amigos y lectores. Se está cociendo un tutorial fantástico siguiendo el tema de las casitas de cuento de hadas que tanto os gustó (si os lo perdisteis, podéis verlo aquí), pero, como esta vez quiero realizar el proyecto yo misma antes de presentarlo y aún no he terminado, mientras tanto os quiero deleitar con otra idea de rechupete que seguro que, a los amantes de la naturaleza y lo ecológico les gustará sin falta...

¿Habéis oído hablar alguna vez de las hojas esqueletizadas? Tal vez el nombre suena a chino, pero si las veis seguro que caéis en la cuenta:



Sí, son de verdad, aunque parezca que no... Y es que, de nuevo hurgando por la red, he encontrado un blog en inglés donde explican cómo hacerlos. En el título he puesto que sirven para hacer scrapbooking (lo que en mi época llamábamos "collage" o, recorta y pega), pero sirve para decorar lo que queráis...incluso para hacer bisutería. Pero esto ya es tema para otro post.

Yo os pongo el enlace para que conste que no deseo apropiarme de la idea: sólo pienso traducirla al castellano para quienes quieran probar. El blog original podéis consultarlo aquí :http://www.icreativeideas.com/diy-colorful-skeleton-leaves/



¿Qué se necesita?

-Una olla 
-Agua
-Carbonato sódico (que no bicarbonato; cómo conseguirlo, mirad la nota al final de este post)
-Papel de cocina absorbente
-Un pincel limpio 
-Guantes
-Colorante alimentario (aunque seguramente sirve otro tipo de pintura al agua, como la acuarela o tempera bien diluida...queremos un toque de color sólamente)

Y, por supuesto,las hojas que queramos desintegrar. Se aconseja que sean de las que tienen una textura sedosa (como son las plantas de interior de tipo tropical).

Los pasos a seguir responden a lo que puede verse en las siguientes fotografías (luego lo explico todo) ;)



1) Metemos las hojas que queremos en una olla.

2)Mezclamos en esa misma olla 4 tazas de agua junto con 3 cuartas partes de una taza de bicarbonato (no os agobiéis con los mililitros...se hace a ojo. Lo importante no es la cantidad sino que la proporción sea más o menos la indicada)

3)Una vez mezclada el agua con el bicarbonato, lo ponemos a hervir. Buscamos que las hojas se ablanden bien, así que, es más que posible que el proceso nos tome cosa de una hora...no tengáis prisa.

4)Sacamos la hoja ablandada, (¡cuidadito que quema!), la ponemos sobre papel de cocina absorbente y, poco a poco y con cuidado de no destrozar la estructura de la hoja, vamos, con el pincel, quitando "la pulpa" de la hoja. NOTA: ahí percibiréis si la hoja se ha hervido lo suficiente o no: la "pulpa" tiene que poder sacarse con relativa facilidad, dejando sólo el esqueleto.

5)Al acabar, metamos la hojita en agua limpia. Ya la podemos pintar y dejar secar.

La autora del blog sugiere una forma sencilla de conseguir el color blanco sin pintar: hay que sumergirla en un vaso de agua con 50ml de lejía. Al sacarla blanqueada hay que volver a mojarla con agua limpia y dejarla secar.

Una vez finalizado el proceso, ya podéis emplear vuestras hojitas "esqueleto" para lo que queráis. ¿Quién se anima?

¡Felices inspiraciones a todos!

PD- Una observación realizada después de publicar el post:
al contrario de lo que yo pensaba, el bicarbonato sódico no sirve para el proceso: se necesita carbonato sódico. ¿Cómo se hace?
Gracias al estupendo blog de Nanazar, ahora ya sé que hay que meter el bicarbonato en el horno a 200 grados durante 30 minutos. Con el calor, el bicarbonato sufre una reacción química invisible (pues saldrá con el mismo aspecto que lo metimos), y se convierte en...¡carbonato sódico!

No dejéis de consultar el blog de Nanazar . Y,si tenéis cualquier duda, no dejéis de preguntarme ;)











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