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lunes, 6 de enero de 2020

Tuneando accesorios usando pintura en espray

Queridos amigos:

Hoy os presento una idea que puede parecer absurda de obvia que es. Tan obvia que, cuando la vi en la página web de otra persona, pensé : "¿Cómo no se me habrá ocurrido antes?!"

Se trata de convertir esto (unas rositas de plástico ensartables compradas a bajo precio): 

... en esto:


... para poder hacer esto:



Esto, o cualquier otra cosa.

Me ha pasado ya muchas veces: voy a comprar abalorios de plástico, resina o madera, y no encuentro el color que necesito, o no tienen el aspecto que espero. Con las rositas de plástico de la foto del principio me pasó exactamente eso: las quería todas blancas, pero sólo quedaba un mix de varios colores en la tienda. Cuando se me acabaron las del color que me gustaba, no sabía qué hacer con las otras. Parecía que no pegaban en ninguna parte.


Pero entonces vi en un blog en inglés un post que podéis consultar aquí sobre cómo hacer chinchetas (pines) usando rositas de plástico casi idénticas a las mías, pintándolas con espray color oro. Y me encantó. Pero es que yo no quería hacer chinchetas (o no sólo). ¡Quiero hacer montones de cosas!!

¿MANOS A LA OBRA? ¡EMPEZAMOS!


Nota previa: mi humilde recomendación es que las piezas a "tunear" no sean de cristal. 
No uséis nunca espray para disfrazar un accesorio de cristal a no ser que sea rematadamente horrible: las piezas de cristal tienen un valor superior a las demás debido a su más complicada elaboración. Estaríamos tirando dinero a la basura... ¡aunque nos las hayan regalado!.

Paso número uno: prepara el material.



Necesitaréis:

-Papel de periódico o de revista. Las cantidades dependerán de lo grandes que sean las piezas que queráis pintar.(Yo he empleado papel de hornear, que también vale, porque mis piezas eran pequeñas y porque en ese momento no tenía otro).

-Blu-tack. O arcilla moldeable apta para pegar cosas de poco peso en las paredes (como pósters). Suele usarse como alternativa a las chinchetas o pines. Si no encontráis donde vivís (pues dudo que se venda en todas partes), podéis usar plastelina (arcilla de modelar para niños) o arcilla polimérica.

-Espray del color que queramos. El mío es dorado metalizado, pues quería que las piezas parecieran bañadas en oro.

Paso dos: pega los abalorios al papel de periódico con la arcilla o blu-tack.



¿Por qué hacemos eso? Porque aquí una servidora ya tiene experiencia saltándose ese paso. Y lo que ocurre es que, bajo el rayo del espray, los abalorios se van cada uno adonde le apetece. 

Queremos que las piezas estén fijas para que no se pierdan, para que no nos manchen nada y para poder pintarlas bien. Para eso, lo mejor que podemos hacer es pegarlas al papel de un modo que luego sea fácil de despegar (siempre puedes usar pegamento, pero después tendrás un problema para desenganchar las piezas sin dejar residuos en ellas).
Pegadlas espaciadas entre sí, para que podáis pintarlas cómodamente por todos lados.

Paso tres: nos vamos a pintar al exterior.
Al patio, al balcón... adonde podamos ir, pero fuera de casa. 
Primero, porque hay menos posibilidad de estropear nada (las partículas de pintura en espray son muy volátiles, y podéis llevaros la desagradable sorpresa de ver que, más allá de los bordes del papel, ha quedado pintura).
Segundo, porque, por poco que sea lo que pintamos, no queremos arriesgar tontamente nuestra salud aspirando espray químico.

Si no tenéis otra opción que hacer el trabajo dentro de casa, cubrid bien la zona donde vayáis a realizarlo con papel adicional y utilizad mascarilla, o  bien cubríos boca y nariz con un pañuelo. No vamos a pintar una nave industrial, pero ¡hay que ser precavidos!

Paso cuatro:¡pintamos!

Y una vez hayamos pintado bien todos nuestros abalorios, nos armamos de paciencia y esperamos a que estén secos del todo. Después podremos despegarlos del papel y usarlos para lo que queramos.




Dije que era sencillo, porque lo es, pero en lo sencillo a menudo está la genialidad. Espero que os haya gustado mi propuesta. Hasta la próxima y...

¡Felices inspiraciones a tod@s!











martes, 24 de diciembre de 2019

Un par de reflexiones por si piensas: "Esto de hacer bisutería...¿es para mí?"




Queridos amigos y lectores:
Tal vez alguno de vosotros esté pensando en aprender a hacer bisutería, ya sea apuntándose a algún curso o de forma autodidacta. Tal vez lo queráis probar como hobby (afición, esto es) porque os haga ilusión haceros vuestras joyitas y regalarlas a otros, o penséis en algo más serio, como venderlas o montar un negocio a base de vuestro trabajo. Sea como sea, hay unas cuantas cosillas a tener en cuenta sí o sí, pues, si bien no soy profesional en el terreno,me avalan 15 años de trabajo continuado fabricando joyas artesanales con más de una venta exitosa.

1.Chao,chao, Speedy González.


O "La prisa es mala consejera". O "La paciencia es la madre de la ciencia".
Señores míos, esto no es un curso de maquillaje en el que los resultados se ven casi al momento. Si somos de los que lo queremos todo rapidito (y no hace falta que seamos rápidos para quererlo todo rápido), si nos falta paciencia...no seremos constantes. Y sin paciencia ni constancia no hay cursos de bisutería que valgan. ¿Por qué? Porque...

2.Los primeros resultados son siempre decepcionantes.


A no ser que tu idea de hacer bisutería sea únicamente ensartar una bolita tras otra, tus primeros resultados haciendo joyas artesanas dejarán mucho que desear por mucho esmero que le pongas y por mucha paciencia que tengas. No te preocupes: es lo más normal del mundo.
Estás aprendiendo nuevas técnicas, los dedos se están adaptando a este tipo de trabajo y van ganando agilidad, pero aún estás empezando. Es por ello que los nuditos al final de los collares se nos resisten, los hilos no querrán pasar por los agujeros y los abalorios se nos caerán a docenas haciendo de nuestro suelo un colorido mosaico (si son grandes) u obligándonos a jugar al escondite si son pequeños. 
Tómatelo con filosofía y, sobretodo al principio, no te sobrecargues: si estás cansado o cansada, déjalo para más tarde. Tu mente y tus ojos te lo agradecerán y puede que cuando regreses sepas mejor cómo resolver el problema.

3.Trabaja siempre con buena luz.


Esto es un imprescindible, un "must", un quid pro quo o como quieras llamarlo. Con mala luz NO TRABAJES NUNCA. Esto es un error que yo misma he cometido.
La mejor luz es luz clara del día, que en países como España o los de Latinoamérica no debería ser un problema; pero como a menudo el problema no es el lugar, sino la hora a la que nos podremos sentar a experimentar (temprano en la mañana o tarde por la tarde-noche, cuando no hay sol ni luz natural que valga), os aconsejo muy mucho haceros con una buena lámpara. Es una inversión que no lamentaréis, porque además podréis usarla para muchas otras cosas y os ahorraréis tener que usar gafas o anteojos, o si ya los usáis, tener que cambiarlos por otros de mayor graduación.

4. Empieza utilizando materiales de poco valor.
Swarowski, cristal checo, alambre de oro...¡oh, qué bien suena todo eso! Y llegarás a ello (o a las cuentas de madera buena, el fieltro de calidad, o lo que sea que quieras emplear cuando te dediques a ello). Pero por el momento, mi consejo es que no te gastes el dinero en todas esas cosas, porque lo estarás tirando a la basura.
Primero, porque las primeras creaciones, como he dicho ya, no saldrán bien. 
Segundo, porque tras probarlo un tiempo, puede que decidas que no es lo tuyo y lo dejes de lado.

¿Mi consejo? Usa cuentas de plástico o de baratillo. O cuentas usadas de collares viejos (¡pero que no sean valiosos...no uses collares de perlas buenas!). Empieza usando aquello que no echarás de menos si sale mal. Y si sale bien, ya tendrás el modelo para el siguiente trabajo con buen material.

5.Sé organizado

Pinterest está lleno de blogs con ideas de toda clase para ser ultraorganizados a la hora de guardar nuestro material. Ahí os he colgado el enlace (haciendo click en la foto) de un blog que me ha convencido, pero podéis encontrar otros. U obrar según vuestro propio método. 
Puede que ahora penséis: "Si sólo tengo un par de bolsitas con cuentas y unos hilos...no necesito pensar en organizarme". Y mientras sólo tengas eso y lo tengas a mano, no pasará nada. Pero, si como yo, con el tiempo te vas dedicando más y más a estos trabajillos, el número de cosas que tengas se multiplicará, y llegará un día en que no sabrás donde tengas nada y pases más tiempo buscando piezas que creando algo.
Recordad: no se trata de CUÁNTO ESPACIO TENGO, ¡se trata de CÓMO DE BIEN LO ORGANIZO!

6.Las tareas mecánicas pueden hacerse estando cansado. Las creativas no.
Éste último consejo lo doy para todos aquellos que, a pesar de todo, están decididos a tirarse a la piscina (o ya lo han hecho).
Con el tiempo y la práctica habrá trabajos repetitivos en la fabricación de artesanías que haréis casi con los ojos cerrados. Éstos pueden realizarse incluso cuando estamos cansados (y si os queréis dedicar a vender de verdad, a menudo trabajaréis estándolo).
Sin embargo, en el proceso creativo, es imprescindible estar fresco. Si un día una nueva idea se te resiste, vete a dormir y levántante temprano la mañana siguiente. Lo verás todo de otra manera.



¡Felices inspiraciones a todos!








martes, 8 de enero de 2019

Consejos para realizar un collar de época: ¡1ª prueba!


Aprovechando que vuelvo a participar en lo que yo llamo "Proyecto Renacimiento" (ayudo a una amiga a hacer trajes y joyas al estilo del Renacimiento, casi todo con materiales reciclados -cortinas viejas, cartón,cuentas de alhajas pasadas de moda, etc.), tengo pensado hacer un tutorial con todos los pasos que realizo al componer un espectacular collar de época.

A día de hoy ando a medias con uno, y ya es tarde para empezar a explicar de cero, pero se me ha ocurrido que, para probar mi cámara y estrenarme en lo que llamaremos vídeo-exposición, podría contaros un pequeño secreto, imprescindible (¡a mi parecer!) para quienes quieren intentar hacer algo por el estilo. ¡Ahí va mi primer vídeo con voz!



lunes, 9 de julio de 2018

Cómo presentar bisutería de forma impecable para tener éxito haciendo regalos...¡y vendiendo!

Queridos amigos y lectores,

Estaréis de acuerdo conmigo en que la necesidad nos hace a todos (por lo general), más espabilados, si no más listos.
La mayoría de vosotros sabéis que, además de elaborar bisutería para regalar o para uso propio, también vendo en la medida de lo posible; vendo por internet, mayormente, pero también en mercados y (espero estrenarme lo antes posible), en ferias locales.

No es ningún misterio para nadie que lo que entra por el ojo tiene más números en la rifa del éxito que lo que no, y, haciendo bisutería, mucho más aún. Pero incluso a veces, un producto que parece perfecto y maravilloso,y en el que hemos invertido sangre, sudor y lágrimas, puede pasar desapercibido. Incluso si lo hemos elaborado para regalar y no para vender, el hecho de estar pobremente presentado le restará gran parte de brillo. ¿Cómo, pues, conseguir que nuestra labor, a la que le hemos dedicado tanto amor, sea objeto de halagos entre los amigos, salte a la vista u obligue a los posibles clientes a no pasar de largo?

Variante 1: Enmárcalo



Tal como se ve en ésta foto, una gran idea para que nuestra bisutería salte a la vista es buscarle un marco adecuado para el tipo de joya que hayamos elaborado. 
En mi caso compré un marco dorado con centímetro y medio de profundidad y corté un pedazo de fieltro negro como fondo. El fieltro se coloca en lugar de la fotografía, y luego se "pincha" o cuelga en él lo que tengamos pensado mostrar. Obviamente, habrá que prescindir del cristal.

¿Cuál puede ser el problema? Los marcos son estupendos para exponer joyas, pero si se pretende regalar o vender con marco incluido, los costes se dispararán; y cuanto más grande sea la pieza elaborada, más nos vaciaremos los bolsillos, porque, automáticamente, el marco tendrá que ser de mayor tamaño...y a mayor tamaño, más caro.

¿Cuál es la solución a la que he llegado recientemente,y casi por casualidad?

Variante 2: Pínchalo a una tarjeta postal





Buscaba yo un modo de regalar a una vieja amiga una tarjeta en la que escribirle y, al mismo tiempo, obsequiarla con unos pendientes hechos por mí...Y se me ocurrió esto. ¿Qué os parece?
Es barato (algunos de esos paquetes de tarjetas postales tienen un precio irrisorio), es llamativo, es original...y se puede variar el tamaño de la tarjeta a gusto y comodidad de cada uno. Como regalo queda genial y creedme: expuesto no deja indiferente.

Estoy deseando que me lleguen unas tarjetitas compradas por internet para seguir experimentando... Yo he elegido éstas, pero vosotros podéis probar con lo que más os guste...



¿Qué tal?

Felices inspiraciones  a todos, y hasta la próxima :)



viernes, 23 de marzo de 2018

Nueva creación

Os muestro, de forma rápida, mi última creación: un conjunto de pendientes y broche llamado "Art Deco". En breve os cuento más cosas.
Felices inspiraciones a todos.



domingo, 18 de marzo de 2018

Bisutería sencilla y algunos consejillos para principiantes.

Mirando el último post que hice, me asombra comprobar que es del mes de julio...¡julio! Cuando uno lee mi post titulado "larga ausencia", que realicé tras dos meses de inactividad, la aparente incoherencia provoca risa...Y digo aparente, pues realmente sólo es incoherencia si no se sabe el contexto: dos meses de inactividad total por enfermedad se mi hicieron eternos. En cambio, este medio año ha estado tan cuajado de actividad, que no me he dado ni cuenta de que ha pasado... Pero, ¡en fin!, aquí estoy de nuevo.

Al grano, Davinia.

Tiempo atrás realicé un tutorial con fotos sobre cómo hace un colgante muy básico usando Tres herramientas básicas de la bisutería
Bien: dado que el mundo se va digitalizando cada vez más, he decidido hacer un tutorial grabando los pasos en vídeo. Es mi primer intento, así que, a pesar de lo mucho que me he esforzado,la calidad de la grabación es horripenda (tengo que conseguir una cámara mejor) razón por la cual, al principio veréis una foto con los materiales que muestro en ella, porque se ven rematadamente mal. Si decido mostrar este montaje es porque los pasos, más o menos, se ven bien.

¿Qué aprenderéis en este tutorial? Pues, usando unos pocos materiales, a elaborar unos pendientes de colgante.



En la parte de arriba se pueden ver en primera línea:

-Con forma de hoja de parra,el cierre del pendiente. Se puede usar cualquier otro, pero es que éste me gusta mucho.
-Varillas de metal, para insertar los abalorios que queramos.

Segunda línea (opcional)
-Los "sombreritos" que se le pueden poner a los abalorios. Usaremos sólo uno por pendiente. Los muestro todos como ejemplo.

Tercera línea:

-Los abalorios en cuestión. En el vídeo muestro cómo escojo una pareja de entre las seis, y retiro el resto.

CONSEJOS BASADOS EN LA PRÁCTICA, SOBRE APRENDIZAJE:

-Los libros y los esquemas están muy bien (siempre y cuando sean bien claros), y si uno tiene la paciencia de seguirlos, enhorabuena. Sin embargo, no despreciéis nunca el tutorial con fotos o, mejor aún, el vídeo. Si nunca habéis hecho bisutería y no tenéis a nadie que os pueda guiar, mi consejo es que aprendáis las técnicas base de ese modo. Pasado el tiempo, los esquemas dibujados serán pan comido, y podréis hacer cosas más complicadas.

-Las prisas son el peor enemigo del artesano. Ni prisas al elaborar, ni prisas al intentar que todo salga bien a la primera. Porque nunca (salvo en muy raros casos) sale bien la primera vez.

-Al principar, no utilicéis abalorios y fornituras (esto es, cierres de pendientes, pulsera o similar) de calidad. Es casi seguro que lo lamentaréis y no hay cosa más fatigosa que desmontar lo que se ha hecho mal. Si habéis hecho la primera prueba con material de inferior calidad, no os dará pena dejarlo como está y olvidarse de él (o dejarlo como lección para tiempos posteriores). En las tiendas de chinos (tiendas de baratillo) venden cuentas bastante convincentes. Así si, por casualidad, pertenecéis a la generación de genios que lo sacan todo a las mil maravillas a la primera, podréis lucir vuestra creación sin que sea evidente que lleváis plástico.

-Una vez estéis decididos a comprar material bueno, hay un lema que solía aparecer en un anuncio de detergente de televisión española, allá por el Pleistoceno; reza más o menos así: "Busque, compare, y si encuentra algo mejor, compre". Ni los abalorios enviados de China son la solución ideal en todos los casos, ni lo son las tiendas locales más caras: el producto, salvo en casos que tiene una patente (como las piezas Swarowski, que tienen un precio pactado en todas partes y una garantía de calidad), tiene que cumplir con el requisito de equilibrio entre cantidad, calidad y precio. Si tenéis dudas, preguntad a quienes ya se dedican a esto. Hay muchos foros y blogs a donde podréis acudir, no seáis timid@s!

Ok, y llegó la hora del vídeo. Sed misericordiosos.

¡Felices inspiraciones a todos!  







viernes, 28 de julio de 2017

Tutorial para realizar fácilmente un espectacular broche camafeo


No es un secreto que los broches y, muy especialmente, los borches camafeo, son mi debilidad...Y como aquello que más nos gusta suele ser aquello en lo que más ahínco ponemos, no es raro que sea lo que se nos da mejor hacer. Ése es mi caso ;)

Anteriormente ya mostré cómo realizar un broche camafeo usando la técnica del soutache en su modo  más simple. Esta vez haremos un broche espectacular sin soutache,que es lo que algunos consideran la parte más complicada. El resultado (si usáis materiales similares a los que yo os propongo) quedará más o menos así:





 No sé vosotros, pero a mí ese aire a Sissí emperatriz, ese aire antiguo pero no anticuado, me encanta...

¿Nos ponemos a ello?

Necesitaremos:

-Un pedazo no muy grande de fieltro para la base (5x5cm debería bastar)
-Pegamento de tipo Loctite,que pegue fuerte y rápido; a ser posible, aconsejo que sea transparente.
-Un carbujón con el retrato de una dama (yo los compro ya elaborados, pero se pueden realizar en casa; si queréis saber más  sobre cómo elaborarlos, o quisiérais saber dónde los compro yo, escribidme)
-Perlas de imitación de unos 4mm. aprox.
-Cuentas de cristal checo de unos 6mm (pueden ser de otro tipo de cristal, o incluso plástico, pero las cuentas de cristal checo dan los mejores resultados y brillan más tiempo)
-Cinta de raso (en mi caso, azul)
-Un pedazo de tela de guipur (unos 10 cm. debería bastar)
-Un pedazo de piel (puede ser de imitación) o de fieltro, para remachar por la parte de atrás. No es imprescindible, pero le da un acabado muy profesional.
-Un imperdible (para que podamos ponérnoslo). Las tiendas de bisutería venden imperdibles especiales para broches, pero si no tenéis, un imperdible simple de los de toda la vida os bastará.


Primer paso:




Pegamos el carbujón con nuestra hermosa dama al fieltro y, tras esperar a que se fije bien, empezaremos a coser con cuidado las perlitas de 4 mm. alrededor del carbujón.



 

Segundo paso:

Añadiremos, cosiendo, una seguna línea de cuentas; esta vez, las de cristal checo.




Tercer paso:

Es hora de añadir el pedazo de guipur al camafeo.
Yo quería darle un detalle elegante sin sobrecargar, así que, para ello, corté la parte de mi pieza de tela, dejando sólo la parte que me interesaba.






Los trozos sobrantes ¡NO SE TIRAN!! Guardadlos siempre. Nunca sabéis cuándo os podrán ser útiles.

Es hora de pegar la parte seleccionada al camafeo. ¿Cómo? Una imagen vale más que mil palabras:




Pegamos por la parte de atrás, haciendo pequeños pliegues. Por delante os quedará así:

 

Cuarto paso: 

Añadimos la cinta de raso, pegándola por la parte de atrás, como hemos hecho con el guipur.







Quinto paso:


Cosemos el imperdible al fieltro o trozo de piel con que remacharemos la parte de atrás. Una vez firmemente cosido (no pegado, repito:¡COSIDO!)pegamos, esta vez sí, el fieltro u trozo de piel mismos a la obra maestra. Observad con atención si queda bien por delante, esto es: si al prender el imperdible a la ropa, el retrato no estará torcido.

El último paso es opcional: a mí, personalmente, suele gustarme que el camafeo tenga un colgantito...una perla, un cristalito...
Para poderlo realizar, ensartad lo que queráis en una varilla metálica y realizad una argolla que podáis coser al camafeo. Para ello  podéis seguir los pasos que expliqué en el tutorial sobre cómo usar algunas de las herramientas más comunes en la bisutería. Allí veréis cómo dar a una varilla tiesa la largura que necesitáis y cómo formar una pequeña argolla al final del colgante.

Una vez más, el resultado es éste:


En este caso, en lugar de un colgante, he puesto dos...uno más grande, cosido al broche,y otro más pequeño, colgado del primero.

Os pongo más ejemplos de cómo hacer broches camafeo con un poco de imaginación, práctica y, sobretodo, paciencia y ganas de trabajar...








Para aquellos a los que les falta la paciencia,el tiempo, o tal vez ambas cosas,todos los modelos están a la venta, contactando personalmente conmigo, por 12 euros más gastos de envío. 
Cada broche tiene algún detalle único que lo diferencia de todos los demás, y su forma y color van a gusto del cliente.

Espero que os haya gustado.

¡Felices inspiraciones a todos!